Los agricultores extremeños reciben 33 millones de euros en ayudas para la compra de fertilizantes
Descripción
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha puesto en marcha esta medida como apoyo al sector agrario debido al conflicto de Oriente Medio
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación va a abonar 494,5 millones de euros de la ayuda para la compra de fertilizantes aprobada por ... el Gobierno a 249.376 agricultores que aparecían en la primera lista de beneficiarios publicada el pasado 6 de julio y que han manifestado su aceptación expresa en el plazo de los 20 días dispuesto para dicho trámite.
Se prevé que los ingresos en las cuentas de los beneficiarios se realicen en la primera semana de septiembre. En estos momentos hay otros 9.362 beneficiarios pendientes de resolver alguna duda o trámite burocrático para poder percibir la ayuda. De la lista publicada el 6 de julio, 1.290 agricultores han comunicado su renuncia a la ayuda. Debido a esto, está prevista la publicación de nuevos listados de beneficiarios en las próximas semanas.
La ayuda para la compra de fertilizantes es una de las medidas incluidas en el Plan Integral de Respuesta a la Crisis de Oriente Medio aprobado por el Gobierno el pasado 20 de marzo mediante el Real Decreto-ley 7/2026, con un presupuesto inicial de 500 millones de euros. En el segundo Real Decreto-ley 18/2026, de medidas de apoyo aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 29 de junio, se amplió esta cantidad en 165 millones de euros, hasta un total de 665 millones.
En dicho Consejo de Ministros se incrementaron las cuantías de la ayuda para hacer frente al encarecimiento de los fertilizantes hasta 92,5 euros por hectárea para los cultivos de regadío y hasta 38,33 para los de secano.
De este presupuesto, un total de 33.162.950,80 euros serán destinados a más de 18.083 agricultores extremeños para combatir la subida de precios del abono, una de las materias primas que más se han encarecido a causa del conflicto bélico.
Esta medida busca paliar el impacto de dicho incremento en las explotaciones agrarias con el objetivo de que los agricultores puedan aplicar unos niveles adecuados de fertilización, imprescindibles para mantener el volumen de producción agrícola, sin que ello les suponga un elevado sobrecoste evitando que repercuta en el precio de los alimentos.